Perseverancia, esfuerzo y visión ¿Para qué sirven?
Por Prosperada en 23 Julio, 2010, 11:13 am
La noticia sobre el despido de su trabajo, tomó por sorpresa a Jairo Salazar y con la misma pesadumbre que recibió la notificación de su superior, la transmitió a su familia. La cena en familia, otrora motivo de comentarios sobre lo ocurrido durante el día, se transformó en un escenario de tristeza. Nadie dijo nada. Comieron en silencio. Estaban desolados. Solamente Rosita, su esposa, dijo con ánimo tranquilizador: “No te preocupes, encontraremos una salida”.
Despertar al día siguiente, si afán para ir a la factoría, lo dejó aún más derrumbado. Nadie lo esperaba. El lugar que por años le pareció monótono, hoy lucía a sus ojos como necesario. Constituía un verdadero aliciente.
–Tengo una solución.—intervino su esposa al caer la tarde, mientras veían televisión.
–¿Cuál?¿Pedir que me reintegren? Ni pensarlo, ni siquiera me dejarán entrar a los talleres.—respondió Jairo, desconsolado.
–Espérate, no te apresures. Pensaba que podemos iniciar un servicio de encuadernación de libros. Podríamos ir de empresa en empresa ofreciendo nuestro trabajo. Estoy segura que podría irnos muy bien.—prosiguió su esposa, entusiasmada. Hablaba con al propiedad de quien ve pasar por su mente las imágenes de lo mucho que pueden alcanzar.
–No creo que funcione—respondió el hombre, haciendo gestos con las manos de que no valía la pena.
–No deseches la idea, Jairo, ni siquiera lo hemos intentado—concluyó Rosita, decidida a poner ruedas a su idea.
Hace diez años emprendieron la empresa familiar. No fue fácil al comienzo, pero persistieron. Acompañaron su disposición indeclinable, de mucho esfuerzo. Hoy su visión es seguir abasteciendo muchas oficinas en Santiago de Cali de elementos esenciales. Generan empleo. Incluso, están importando insumos desde Suiza y México.
Tres palabras fundamentales
Existen tres palabras características que identifican a los ganadores. Se resumen en tres palabras: perseverencia, esfuerzo y visión. Yo añadiría una cuarta: fe. Si creemos que Dios va delante nuestro, habremos tomado una semilla poderosa que nos llevará a la victoria, cualquiera que sea la circunstancia.
Con mucha frecuencia leemos un texto bíblico que encierra un profundo significado. Se encuentra en el Salmo 23: “Tú, Dios mío, eres mi pastor; contigo nada me falta. Me das nuevas fuerzas y me guías por el mejor camino, porque así eres tú.”(Salmo 23:1, 3. Biblia en Lenguaje Actual).
Si Dios es quien nos orienta, perseveraremos en todo proyecto sobre la base de que, aunque surjan dificultades, saldremos airosos. Si sometemos a Dios todo lo que anhelamos realizar, es evidente que tal como lo enseñan las Escrituras, nada nos faltará. Nuestro esfuerzo será acompañado de bendición. Si Dios es quien nos da nuevas fuerzas, podremos tener una visión muy amplia de hacia dónde podemos llegar. Él nos hará victoriosos.
¡Usted nació para vencer, no para sucumbir ante el fracaso!
Autor: Pastor.Fernando Alexis Jiménez

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