Hacia la transformación personal

Por Prosperada en 13 Agosto, 2010, 8:44 am

personaNorbey y Fernanda no pudieron vivir más que dos años después de casados  porque cada día, desde que el sol despertaba perezoso entre las montañas hasta cuando se ocultaba por la premura del anochecer, se convirtió en un infierno y llegó el momento en que no pudieron soportar los enfrentamientos verbales y físicos.

 La decisión de separarse fue traumática. Los dos pensaban que era aconsejable darse una “nueva oportunidad”. Sin embargo cuando intentaban restablecer la relación, rompían en nuevas discusiones y los altercados eran mucho más intensos que los anteriores, con palabras ofensivas y la firme convicción de que su cónyuge era el enemigo y no la compañía idónea de Dios para su existencia.

 La primera separación duro tres meses. Ambos, en sus respectivas viviendas, volvían una y otra vez a leer las cartas que se escribieron durante el noviazgo y no paraban de mirar las fotografías en las que aparecían juntos, en una avenida de Santiago de Cali, junto al Puente Ortiz, con la Iglesia Ermita de fondo o los farallones que se levantaban majestuosos e idílicos en el costado occidental de la ciudad.

 Fernanda fue la que dio el primer paso. “Volvamos a intentarlo”, le dijo a su esposo. “Tienes razón, vale la pena que nos demos una oportunidad”, le respondió él tras prometerle que había cambiado, que era otro hombre, que sus vidas serían diferentes. Sin embargo, cuando convivieron bajo el mismo techo, les asaltó la sensación de estar en el infierno del que confiaron haber salido.

 No deje de emprender el cambio

 ¿Conoce una historia similar? Sin duda que si. Norbey y Fernanda son dos jóvenes de nuestra congregación que reflejan las acciones y reacciones de matrimonios en los que no hay una sólida disposición al cambio. Los mensajes bonitos y de motivación no surten efecto a menos que en el propósito de transformación, sumemos al Señor Jesucristo.

 Las Escrituras dicen que “El hombre impío endurece su rostro; mas el recto ordena sus caminos”(Proverbios 21:29). ¿Qué significa? Que la persona realmente interesada en un cambio, da pasos concretos; en cambio, quien piensa en ser alguien diferente pero se queda en las buenas intenciones sin adelantar hacia esa meta, con ayuda de Dios, seguirá siendo el mismo.

 Cuando leemos en torno al hombre sabio que “ordena sus caminos” intuimos a quien se toma el tiempo necesario para evaluar su existencia, identifica los errores en su relación con los demás y reconoce la necesidad de ser diferente. Es entonces cuando emprende la meta de transformación personal y espiritual, no en sus propias fuerzas sino en las de Dios. Solamente tomados de Su mano podremos dar pasos concretos y firmes hacia el nuevo ser que Él desea que seamos…

Autor: Pastor.Fernando Alexis Jiménez

Publicado en Categorias : Recetas Para La Vida | Reflexiones


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