Feliz en lo poco o en abundancia
Por Prosperada en 8 Marzo, 2010, 11:16 am
Aunque abandonar su pequeño pueblo en el paÃs de Gales no fue fácil, porque tenÃa todas las comodidades propias de alguien de clase media, el amor al Señor Jesucristo fue tan grande, que Ress Howell y su esposa asumieron el reto y se trasladaron a Ãfrica, en donde prosiguieron con la tarea emprendida por una pareja de misioneros en la proclamación del evangelio de Jesucristo.
Su lugar de habitación reunÃa las condiciones de precariedad que jamás imaginaron. El calor era insoportable, las polvaredas que levantaba el viento de la tarde amenazaban con ahogar a alguien que no estuviera acostumbrado, el trabajo de evangelización era arduo y la lucha con las enfermedades se tornó interminable.
¿Momentos de desesperación? Muchos, sobretodo cuando pensaban en su pequeño hijo a quien dejaron al cuidado de un matrimonio cristiano entre tanto que respondÃan a su compromiso en lejanas tierras.
Pero por encima de las circunstancias que siempre fueron contrarias, tras dos años de intenso trabajo, pudieron experimentar el mover ilimitado del Señor Jesucristo. Sobre la región vino un avivamiento del EspÃritu Santo y comenzó la conversión de diez mil personas, que era el número prometido por Dios a Ress cuando lo llamó a ejercer como misionero. Jamás se quejó por lo poco. Además de su disposición sacrificial, estaba convencido del respaldo divino.
Firmes a pesar de la adversidad
La historia de Ress Howell escrita por el maestro bÃblico Norman Grubb, es apasionante, sencilla, clara y estimulante. Nos revela a un hombre que recibió un trato especial del Creador, pero con un propósito: llegar a nuevas dimensiones en el servicio al reino de Dios.
Al igual que Pablo, pudo expresar en su vida: “… he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Se vivir humildemente, y se tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, asà para estar saciado como para tener hambre, asà para tener abundancia como para padecer necesidad” (Filipenses 4:12).
Lograr un estado de equilibrio que nos permita guardar la calma y permanecer alegres en medio de la adversidad, es posible con ayuda del Señor. El nos permite llegar a ese nivel, porque en nuestras fuerzas lo primero hacia lo que nos sentirÃamos motivados es a renunciar. Usted puede. Ya otros lo hicieron, asà es que adelante… en Cristo somos más que vencedores…
autor: Pastor.Fernando Alexis Jiménez

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