Deje sus preocupaciones en manos de Dios
Por Prosperada en 13 Febrero, 2010, 2:32 pm
El reloj que tantas veces le pareció hermoso y que le traía gratos recuerdos de aquél cumpleaños cuando sus hijos se lo regalaron, envuelto en fino papel, hoy era su peor enemigo. Marcaba un retraso, en su hora de levantarse, en el tiempo de tomar el autobús y, por supuesto, en el límite que tenía para entrar a trabajar en la oficina.
–Hoy sí que será mi día—murmuró mientras caminaba presurosa al parqueadero de vehículos–. Y justo ahora que no deseo desencadenar problemas con nadie. ¡Dios mío, el regaño que me espera!—.
En su angustia, que iba creciendo por minutos y que se avivaba como una llama apenas miraba el reloj, tropezó a una mujer. Se miraron por breves instantes y ni siquiera le pidió disculpas. Siguió su camino como si nada.
Minutos después estaba frente al edificio donde laboraba. Era evidente que todos estaban en sus puestos. Ella era la última en llegar. Los segundos que tardó en tomar el ascensor y llegar a su piso, le parecieron eternos. No hacía otra cosa que mirar el reloj. Tan ensimismada estaba que ni siquiera saludó al conserje.
Cuando abrió la puerta, se encontró de frente con su jefe que leía unos documentos al tiempo que avanzaba presuroso. Se limitó a mirarla, sonrió y le dijo:
–Vaya, mujer, temía que te hubiera pasado algo…. a propósito, necesito que archives estas cotizaciones; ah, y hagas unas llamadas telefónicas. El listado de números lo dejé sobre tu escritorio…—y siguió su ruta.
Se sentó como si una enorme carga hubiera caído de sus hombros. Aunque inicialmente vio
el día ensombrecido, ahora le lucía esplendoroso…
Tormentas que no existen
Quizá le haya ocurrido que cualquier día, y por insignificancias, convirtió un incidente pequeño en una verdadera tormenta y se ahogó, sin proponérselo, en un vaso de agua.
Es probable también que se haya angustiado imaginando “lo que ocurriría” minutos o quizá horas después, pero cuando llegó el momento, nada de lo que construyó en su mente ocurrió realmente. Todo fue diferente.
Pues bien, esa es una tendencia humana: dimensionar aquello que solamente anida en nuestra imaginación. Nos llenamos de angustia y de preocupación para descubrir que algo diametralmente opuesto a lo que pensábamos, fue lo que ocurrió en realidad.
Ante una inclinación así, nuestro amado Dios recomendó a través del salmista: “Deja tus preocupaciones al Señor, y él te mantendrá firme; nunca dejará que caiga el hombre que lo obedece.” (Salmo 55:22. Versión Popular).
Es probable que hoy haya comenzado el día con inquietudes y desasosiego. ¡Alto! Recuerde lo que acaba de leer en la Biblia y lleve esa ansiedad delante de Dios en oración, así sea mentalmente allí donde se encuentra, frente al computador. Puedo asegurarle que si confiamos en nuestro Padre celestial, Él tendrá cuidado de su vida y traerá paz a su corazón… Recuerde que solamente Él puede cambiar las circunstancias adversas en bendición…
Autor: Pastor. Fernando Alexis Jiménez

Dios le bediga , me ha encantado esta reflexion y me ha sido de bendicion,porque es cierto cuando hechamos nuestra ansiedad sobre el la circunstancias se hacen pequeñas,nosotros estamos casi en la calle porque no podemos hacer frente al alquiler,sin embargo cada dia somos mas felices y tenemos una armonia preciosa,porque hemos cofiado en un Dios que todo lo puede y nada hay imposible para el. muchas bendiciones
Vaya hoy si que el Señor me habló, le pido perdón por dejar q los problemas me desanimen, poner nuestra confianza en El es lo que siempre debemos hacer, gracias a portal cristiano Dios los bendiga.
pastor Dios lo bendiga gracias por el mensaje ,yo soy de esas personas q hago tormenta en un vaso de agua ,pero al leer esto siento como un alivio y me ha servido de gran ayuda
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este mensaje me ayudo mucho hoy, la gloria y la honra sea al Señor
Que mensaje tan bello! El tiempo de Dios es perfecto y cuando le pedimos que nos conduzca en su tiempo nos sorprendemos con el resultado.o llegamos a tiempo o sucede algo como lo narrado, en vez de recibir una amonestacion alguien se preocupa por ti.