¿Volver atrás en el cambio?¡Nunca!
Por Prosperada en 20 Agosto, 2010, 12:34 pm
La Biblia de Dietrich Bonhoeffer pronto estuvo llena de señales para indicar en qué capítulo iba o los principios que cautivaban su atención. En algunos casos utilizaba colores, en otras simplemente trazos. En las márgenes del texto había múltiples comentarios. La leyó una y otra vez. Sobre todo en las tardes, utilizaba buena parte del tiempo para memorizar varios versículos.
En los escritos, muchos de los cuales desaparecieron con la persecución Nazi, volcaba sus apreciaciones con fundamento bíblico respecto al costo de seguir a Cristo. En su criterio, no podía esperarse que todo fuera un camino de rosas, aún así –insistía—era necesario perseverar. Denunciaba además la apostasía e idolatría humana en la que había caído la iglesia Alemana.
Una mañana cuando se disponía a escribir, Bonhoeffer fue detenido por orden de Hitler. Corría el año de 1945. Lo acusaban de sedición por su advertencia respecto a la pasividad de los cristianos ante los desmanes del nazismo. También de reunirse clandestinamente con otros creyentes en Jesús. Lo golpearon y, no solo en el oscuro pabellón de reclusión sino también en oficinas apenas alumbradas por un foco, le presionaban para que delatara a otras personas que le ayudaban en su labor evangelizadora. Nunca lo hizo. Murió como mártir de la fe.
Víctimas por su fe y convicciones
Dietrich Bonhoeffer nació en Breslau, Alemania, en 1906 y fue asesinado a los 39 años. Ministró pastoralmente a decenas de personas, pero el legado de sus escritos permitió que fuera conocido mundialmente.
En el libro del Apocalipsis leemos que al ver frustrados su planes de interrumpir el propósito divino, Satanás ha desatado una lucha enconada contra los hijos de Dios:“El dragón se puso furioso… y se fue a pelear con el resto de sus hijos, que son los que cumplen los mandamientos de Dios y siguen dando testimonio sobre Jesús”(Apocalipsis 12:17 “Nuevo Testamento, la Palabra de Dios para todos”).
La historia está poblada de casos de hombres y mujeres que han experimentado persecución por su fe en Jesucristo. No se puede dudar que tras bambalinas está el diablo, moviendo los hilos para que se tornen imposibles las circunstancias que rodean a los cristianos. Sin embargo cuando vienen ataques a nuestra vida, es necesario permanecer asidos del Señor Jesucristo en oración. Tomados de su mano, podemos vencer.
Es probable que a raíz de las dificultades que atraviesa haya pensado renunciar a su vida cristiana o tal vez, comenzar a dejar de ir al templo, de orar o de leer la Biblia. ¡No renuncie! Recuerde que Dios le ama e irá en su pronto auxilio, por difícil que sea cada situación. Cobre ánimo y… adelante con Cristo…
Autor: Pastor.Fernando Alexis Jiménez
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