¿Hasta qué punto el matrimonio debe ser un infierno?

Por Prosperada en 8 Julio, 2010, 8:55 pm

El que llegara su esposo borracho, se convirtió en una realidad a la que se acostumbró con el paso de  los años. Lo que no compartía era el hecho de que cuando en cuando la agrediera y que, a altas horas de la noche, despertara a sus dos hijitos para golpearlos bajo el argumento de que era el “hombre de la casa”.

Una madrugada decidió enfrentársele. Algo que jamás pensó, sobretodo con las reiteradas voces de consuelo de su madre quien le decía: “Déjale todo a Dios”.

No soportó los golpes. Le respondió con igual violencia. Fue una batalla campal en la que destruyeron por igual los platos de la cocina, las porcelanas que adornaban la salita de estar, y algunas sillas del comedor. Los separó la intervención de agentes de la policía. Los vecinos pidieron ayudar ante el escándalo mayúsculo que se armó.

La mujer se separó. Rentó un pequeño departamento adonde se mudó con sus pequeños. Trabaja en un almacén de ropa. Por supuesto, a veces recuerda a su esposo, pero comprende que volver con él—que no ha dejado de insistir en que le de una nueva oportunidad—sería repetir el martirio que de paso traumatizaba a sus hijos.

Una decisión en manos de Dios

Conocí del caso porque la joven pidió consejería. Su pastor le decía que se condenaría al separarse y, junto con varias personas, cuestionaron una y otra vez la decisión. “¿Qué hacer en estos casos?”, me preguntó apenas tuvimos oportunidad de hablar.

En tales circunstancias lo primero es ir a la Biblia, en procura de lo que aprendemos allí. Nada mejor que un pasaje en el que interviene el Señor Jesús con una enseñanza específica: “También se dijo: Cualquiera que se divorcie de su esposa, debe darle un certificado de divorcio. Pero yo les digo que si un hombre se divorcia de su esposa, a no ser en el cado de una unión ilegal, la pone en peligro de cometer adulterio. Y el que se casa con una divorciada, comete adulterio”(Mateo 5:31, 32. Versión Popular).

Es evidente entonces que el divorcio no está en los planes de Dios. Pero, ¿qué de los matrimonios en los que un cónyuge es víctima y nada señala que se producirán cambios? El paso fundamental es hablar seriamente el asunto con la pareja. Obviamente todo el proceso debe estar regado con oración, para que tomemos una decisión con sabiduría.

En caso de que definitivamente no haya solución porque se agotaron ya todas los recursos, hay que inclinarse por una decisión radical. Por supuesto, sé que mi posición será cuestionada por muchas personas que, incluso, podrían dejar de visitar nuestro Portal cristiano. Pero antes que determinen hacerlo, respóndanme: ¿Consideran justo que una mujer sea víctima durante años de agresiones verbales o físicas que amenacen su vida o la de sus hijos?

Autor: Pastor.Fernando Alexis Jiménez

Publicado en Categorias : Recetas Para La Vida | Reflexiones

Comentarios
elian 10 Julio 2010

YO ESTOY DE ACUERDO, SI SE PUEDE DEJAR DE SER VICTIMA HAY QUE HACERLO. LA BIBLIA TAMBIEN DICE QUE EL QUE HACE RENCILLA EN SU CASA HALLARA VIENTO, TAMBIEN QUE AL NECIO SE LE RESPONDE DE ACUERDO A SU NECEDAD, PORQUE EL NECIO NO CREE EN DIOS. Y EL NOS MANDO A BUSCAR LA PAZ , PIENSO QUE DEBERIAMOS CUIDAR NUESTRO CUERPO Y NUESTRA MENTE RESPONSABLEMENTE Y POR SUPUESTO LA ESTABILIDAD EMOCIONAL Y ESPIRITUAL DE NUESTROS HIJOS QUE SON TESOROS QUE DIOS NOS DIO. BENDICIONES Y FELICITACIONES POR ANIMARSE A ESCRIBIR EN CONTRA DE ESTA VIOLENCIA QUE ATA A MUCHOS MATRIMONIOS CRISTIANOS.

rita lucia peinado 12 Julio 2010

yo personalmmente estoy de acuerdo que en una situacion como esta , lo mejor es separarse, por que a libertad nos ha llammado DIOS no a esclavitud, es mas pecado estar sometida a maltratos tanto fisico como verbales ademas exponiendo aun la vida de sus propios xhijitos , yo vivi un caso parecido y no le aconsejo a ninguna mujer que le permita a su esposo la falta de respeto, pues esto nos hace que nuestros hijos nos vean como personas sin caracter y sin vergienza , faltas de dignidad, el matrimonio es un pacto para amar y rrespetar a la pareja, en el momento en que se permiten estas agresiones se rompe el pacto y ya no esta manejando erse hogar DIOS sino el enemigo del odio , rencor , venganza , violencia , si no hay un arrepentimiento verdadero , u
n cambio es mejor divorciarse, se uq eno es del agrado de DIOS pero tampoco es ofenderlo con la violencia domestica

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