¿Está preparado para morir?
Por Prosperada en 21 Agosto, 2010, 9:01 am
El sueño fue bastante extraño. Diana Milena Betancourt perdió la paz en medio de la sucesión de imágenes que cambiaban de escenario y situación, con tanta rapidez como un tren saliendo de la estación. La diferencia es que en los vagones no viajaban personas sino la soledad, lo que le hizo pensar que la muerte estaba muy próxima.
A sus veinte años algo así no le había ocurrido jamás. Sintió temor pero luego recobró la calma para emprender un nuevo capítulo. En el se vio cayendo desde un edificio muy alto. La distancia que le separaba del suelo le pareció enorme y parecía que nunca iba a acabar. Para su sorpresa, salvo un golpe y unos cuantos rasguños, no le pasaba nada grave.
Tengo la sensación de que voy a morir pronto—le dijo a una compañera de apartamento en la ciudad de Barcelona, a primera hora de la mañana, aún sin lavarse el rostro mientras se bebía un café tinto.
No seas boba—le respondió la mujer–. Estás muy joven; además, viniste a triunfar en España y nada impedirá que lo logres…—
Comprendo lo que dices—interrumpió Diana Milena—, pero sigo con el vacío de sentir que se aproxima la muerte. Es mejor poner en orden todas las cosas...—y se alejó rumbo a la ducha.
Lo sorprendente es que no pasaron muchas horas antes que la pesadilla se convirtiera en realidad. Alertada por el humo que invadía el edificio y advertía sobre un incendio, buscó afanosamente una salida. La única era el balcón. Miró abajo. Un grupo de curiosos se arremolinaban. Echó una nueva ojeada y su cuerpo resbaló accidentalmente. Se precipitó al vacío…
Camino a la eternidad
La historia es real aunque parezca sacada de un relato de Franz Kafka. En criterio de sus familiares fue una muerte anunciada. El trágico incidente nos lleva a recordar al historia del rey Ezequías, uno de los más nombrados de Israel. “En Jehová Dios de Israel puso su esperanza…Y Jehová estaba con él; adonde quiera que salía, prosperaba”(2 Reyes 18: 5 a; 7 a).
Sin embargo en cierta ocasión Dios le advirtió que iba a partir a la eternidad. “En aquel tiempo Ezequías enfermó de muerte; y oró a Jehová, quien le respondió, y le dio una señal”(2 Crónicas 32:24). En respuesta al clamor del monarca, el Señor le concedió quince años más de vida.
Todos enfrentaremos la muerte. Aunque no hayamos tomado conciencia de ello, es un tránsito inevitable. Esa es la razón por la que debemos mantener todo en orden, no ser mezquinos con el tiempo y el amor que estamos obligados a prodigarle a nuestra familia, disfrutar cada instante, y lo más importante: haber recibido a Jesucristo en el corazón como único y suficiente Salvador. Esa sencilla decisión nos asegura la eternidad con Él. Ahora, permítame preguntarle: ¿usted está preparado para morir? Acepte a Cristo hoy. Es la mejor decisión de su vida…
Autor: Pastor.Fernando Alexis Jiménez
Aún no hay comentarios.