¿Es posible recibir perdón a pesar de un pasado tal malo?

Por Prosperada en 14 Junio, 2010, 5:56 pm

PerdonarEl jurado promulgó su veredicto: condena a cadena perpetua. Todos guardaron silencio. El abogado defensor se dejó caer sobre la silla, doblegado por el peso de la derrota. No tenía ánimo ni siquiera para guardar los documentos que tenía regados en la mesa. “Lo siento” dijo, sin dirigir siquiera la mirada a su cliente, una profesional acusada de dar muerte a su esposo bajo violentas circunstancias. Los hechos ocurrieron cuando lo sorprendió en infidelidad.

 A partir de ese momento los días se tornaron eternos. Las mismas cuatro paredes, sucias y desconchadas, pobladas con garabatos e inscripciones de todo género. Caminar los cuatro metros de lado y lado, en una celda que pronto se convirtió en un infierno.

 Nada tenía sentido. No había propósito para existir. Nada podía cambiar la pena por un sonado incidente que por varios días ocupó las primeras páginas de los diarios.  Y no era para menos, porque tocó las fibras más sensibles en la sociedad de su país.

 “¿Hay perdón para mi vida?” preguntó al ministro evangélico que la visitó en la penitenciaría de alta seguridad. “¿Acaso Dios puede perdonar a quien –cegado por la ira—provocó una muerte así?”. La intensidad de sus preguntas era tanta, que no podía entender que –si se arrepentía y aceptaba el perdón de Cristo en la cruz—podría comenzar una nueva vida, cargada de esperanza…

 No deje pasar la oportunidad

 Un joven pandillero me abordó cierto día para expresarme su escepticismo: “He hecho tantas cosas malas, que difícilmente Dios podría prodigarme una mirada de misericordia”, dijo. Igual una mujer que cayó en adulterio: “Ni con la muerte puedo quitarme la carga de conciencia que me acompaña a todos lados”, argumentó.

 Como ellos, decenas de personas en todo el mundo. Reconocen la magnitud de sus errores, pero no admiten la luz de esperanza que se encuentra en el Señor Jesucristo. Consideran que los dados del mañana giraron en el aire para caer estruendosamente, y evidenciaron que habían perdido la partida. Tienen la idea que jugaron el juego de la vida, y fracasaron…

 Comprensible. Pero ignoran la misericordia de Dios. El dijo: “Porque no quiero la muerte del que muere, dice Jehová el Señor; convertios, pues, y viviréis”(Ezequiel 18:32). El paso necesario entonces es reconocer nuestros pecados, arrepentirnos y abrir el corazón para que Dios opere una profunda transformación en nuestras vidas. El lo prometió: “Apartándose el impío de su impiedad que hizo, y haciendo según el derecho y la justicia, hará vivir su alma”(Ezequiel 18:27).

 Usted tiene una nueva oportunidad de parte de Dios. Decídase hoy. Está todavía a tiempo para arrepentirse y cambiar: con su cónyuge, con sus hijos, con su familia, con sus amigos. No será en sus fuerzas sino en el poder de Dios. Él nos da la capacidad para modificar nuestra forma de pensar y actuar, conforme a Su voluntad.

 El proceso comienza cuando usted tome la mejor decisión: Recibir a Jesucristo, como único y suficiente Salvador. No dilate la decisión. Lo que determine hoy, puede asegurar un futuro en la presencia de Dios o en la eternidad de las tinieblas…

Autor: Pastor.Fernando alexis Jiménez

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Comentarios
ricardo molina 17 Junio 2010

el perdon es un regalo de Dios, y El quiere que siempre nos reconciliemos, evitando tratar de cometer el mismo error, porque somos humanos yDios quiere que tratemos de ezforzarnos y ser valientes…

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